HABLEMOS
Empieza por
lo que se atasca.
Cuéntanos una tarea que se repite, las herramientas que utilizas y qué resultado necesitas. Ese es un buen punto de partida para valorar un primer proceso.
Para preparar la conversación.
Qué ocurre hoy y quién hace el trabajo.
Qué información entra y dónde debe terminar.
Qué errores o excepciones os preocupan.
Una consulta.
Un punto de partida.
Explica el proceso, las herramientas y lo que quieres conseguir. No necesitas tener una solución cerrada.
